![]() (Kôhî jikô, Japón / Taiwán, 2003, 108’, AM13) Dirección: Hou Hsiao-hsien. Con Yo Hitoto y Tadanobu Asano. Lunes 18/2, 18:00 y 23:00 hs. Martes 19/2, 20:30 hs. Miércoles 20/2, 18:00 y 23:00 hs. Jueves 21/2, 20:30 hs. Viernes 22/2, 18:00 y 23:00 hs. Sábado 23/2, 20:30 hs. Domingo 24/2, 18:00 y 23:00 hs. www.791cine.com/peliculas/cafelumiere ![]() “Hou Hsiao-hsien es desde hace ya muchos años uno de los cineastas orientales más prestigiosos y respetados a nivel mundial, tal como lo demuestra no sólo su estrellato en el mundo de los festivales internacionales, sino también su prolífera filmografía, que incluye a varios clásicos contemporáneos dentro del denominado cine de autor. Sus films más conocidos son FLORES DE SHANGAI (1998) y MILLENNIUM MAMBO (2001). Sin embargo, la filmografía de este cineasta taiwanés está conformada por muchos otros, varios de los cuales permanecen inéditos en nuestro país. CAFÉ LUMIÈRE viene a cubrir entonces uno de los muchos baches que el espectador local posee en relación a las producciones del cine de Oriente”.
› Santiago García, Leer Cine |
![]() (Tian bian yi duo yun, Francia / Taiwán, 2005, 114’, AM18). Dirección: Tsai Ming-liang. Con Lee Kang-sheng. Lunes 18/2, 20:30 hs. Martes 19/2, 18:00 y 23:00 hs. Miércoles 20/2, 20:30 hs. Jueves 21/2, 18:00 y 23:00 hs. Viernes 22/2, 20:30 hs. Sábado 23/2, 18:00 y 23:00 hs. Domingo 24/2, 20:30 hs. www.791cine.com/peliculas/lanubeerrante ![]() “El taiwanés Tsai Ming-liang vuelve a probar que se trata de uno de los más originales autores contemporáneos con Tian bian yi duo yun (LA NUBE ERRANTE), un film que no se parece a nada ni a nadie que no sea su propia obra. Habría que remontarse a VIVE L’AMOUR (1994) o a EL RÍO (que en 1996 le valió a Tsai en Berlín el Oso de Plata al mejor film) para encontrar un final más terrible, más angustiante que el de LA NUBE ERRANTE, una película que, paradójicamente, está bañada de humor, con unos números musicales espectaculares, de una deliberada estética kitsch, un poco a la manera de THE HOLE (1998), donde llovía permanentemente. Aquí, por el contrario, el agua está en falta y cuando se consigue hay que acumularla como sea, en cientos de botellas plásticas, que son un poco el leitmotiv, los juguetes de la película. Es que el mundo de Tsai Ming-liang es siempre único, el mismo: apocalíptico, casi sin palabras y plagado de objetos y acciones sorprendentes, como cuando aquí una gigantesca sandía se convierte en un prodigioso sucedáneo sexual. Hay una cantidad de ideas, una imaginación en el cine de Tsai que hace que, aun en un film irregular, casi desprolijo, como LA NUBE ERRANTE, su puesta en escena sea inconfundible: le basta un solo plano y el rostro de su actor fetiche, Lee Kang-sheng (protagonista de sus ocho films), para dejar una marca indeleble. Se diría que mientras la mayoría de sus colegas hace cada vez más televisión en pantalla grande, Tsai es uno de los pocos –junto con Sokurov, por caso– que todavía piensa en términos de cine y que busca ampliar sus posibilidades”. › Luciano Monteagudo, Página/12 |