Jueves 21/6, 18:00 y 23:00 hs.
Viernes 22/6, 15:30, 20:30 y Trasnoche 01:30 hs.
Sábado 23/6, 18:00 y 23:00 hs.
Domingo 24/6, 15:30 y 20:30 hs.
25 de diciembre de 1960: Nace Zachary Beaulieu, cuarto de cinco hermanos. Vive en el seno de una familia tranquila, con madre afectuosa y padre huraño pero orgulloso de sus hijos.
Así empieza C.R.A.Z.Y. – MIS GLORIOSOS HERMANOS, relato de un niño, luego adolescente diferente (Marc-André Grondin), que renegará de su naturaleza para no perder el amor del padre.
Un retrato de familia con la vida a menudo extraordinaria de gente ordinaria en búsqueda de felicidad. De 1960 a 1980, rodeado de hermanos, de Pink Floyd y Rolling Stones, entre vueltas en moto para impresionar a chicas, porros fumados a escondidas, grandes y pequeñas discusiones y, sobre todo, un padre al que intenta volver a encontrar con desesperación, Zac nos cuenta su historia.
Le pregunto a mi papá:
- ¿Vale la pena verla?
- Tiene una selecta y bien utilizada banda sonora: Patsy Cline, Pink Floyd, David Bowie, los Rolling Stones.
Me contesta sin dudarlo, y me hace dudar: ¿Porqué recomendar una película solamente por su banda sonora?
- ¡Ah! Es canadiense, agrega.
Pocas son las producciones atractivas que llegan de Canadá a nuestras pantallas, excepción hecha de algunos trabajos del interesante Atom Egoyan. Vuelvo a dudar.
- Mirala. Concluye y con un simple gesto me convence. No voy a perder el amor de mi padre.
La primera escena me entusiasma: “Nunca me gustaron las navidades”, dice el protagonista. Me identifico de inmediato con él.
La segunda escena, bañada de humor negro inusual, me arranca una carcajada.
Cuando descubro que el padre del protagonista es el veterano Michel Coté, uno de los actores más respetados de Quebec, entiendo que el precio por la entrada ya me ha sido retribuido.
A mitad de la película ya me regocijan el eterno solo del padre cantando “Emmène-moi au bout de la terre” (Llévame al fin del mundo) de Aznavour; la interpretación de Pierre-Luc Brillant, que encarna con fuerza irresistible al díscolo hermano Raymond; y la exquisita banda sonora.
- ¡Tenías razón papá!
Si tuviera que escribir una reseña de la película diría que C.R.A.Z.Y. es una historia de amor entre un padre y un hijo, una fábula mística llena de fantasía sobre la belleza, la locura y la poesía del alma humana. Pero tranquilos. No voy a escribir una reseña.
Vuelvo a casa, es Nochebuena. Abro mi regalo. No es lo que quería. Mi papá canta “Rock alrededor del reloj” de Bill Haley y sus Cometas, como en las treinta navidades anteriores. Observo a mis cinco hermanos. Le debo plata a José. Brindamos. Suena una ópera. Discutimos. Mi familia, como la familia Beaulieu, está medio “crazy”...
Aquel que no tenga pecados que se disfrace de Papá Noel.